La disrupción tecnológica ha dejado de ser una opción para convertirse en el factor que separa a los líderes de los rezagados. En este entorno, modernizar no es suficiente: la clave está en transformar. No se trata solo de adoptar nuevas tecnologías, sino de reimaginar los modelos de negocio, acelerar la innovación y capturar ventajas competitivas sostenibles.
Asumo el liderazgo de la práctica de Tecnología para Banca en Latinoamérica en McKinsey con una misión clara: ayudar a las instituciones financieras a convertir la tecnología en su mayor activo estratégico. Después de más de 20 años liderando transformaciones tecnológicas como CIO y escalando negocios digitales como CEO, he vivido de primera mano lo que realmente marca la diferencia: visión, ejecución y una comprensión profunda del ecosistema financiero.